• Un padre tenía dos hijos
    Un padre tenía dos hijos

    El más joven le dijo: ‘Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde.’ Y el padre repartió los bienes entre ellos.

  • Pocos días después, ...
    Pocos días después, ...

    ... el hijo menor vendió su parte y se marchó lejos, a otro país, donde todo lo derrochó viviendo de manera desenfrenada.

  • allí vivía haciendo lo que le daba la gana.
    allí vivía haciendo lo que le daba la gana.

    compraba todo lo que quería, derrochando su herencia con los amigos que se había buscado.

  • Cuando ya no le quedaba nada, ...
    Cuando ya no le quedaba nada, ...

    ... vino sobre aquella tierra una época de hambre terrible y él comenzó a pasar necesidad.

  • Fue a pedirle trabajo a uno del lugar, ...
    Fue a pedirle trabajo a uno del lugar, ...

    ... que le mandó a sus campos a cuidar cerdos. Y él deseaba llenar el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.

  • Al fin se puso a pensar: ...
    Al fin se puso a pensar: ...

    ... ‘¡Cuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras que aquí yo me muero de hambre!

  • Volveré a la casa de mi padre y le diré: ...
    Volveré a la casa de mi padre y le diré: ...

    ... Padre, he pecado contra Dios y contra ti,

  • Así que se puso en camino ...
    Así que se puso en camino ...

    ... y regresó a casa de su padre. “Todavía estaba lejos, cuando su padre le vio; y sintiendo compasión de él corrió a su encuentro y le recibió con abrazos y besos.

  • El hijo le dijo: ...
    El hijo le dijo: ...

    ... ‘Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco llamarme tu hijo.’

  • Pero el padre ordenó a sus criados: ...
    Pero el padre ordenó a sus criados: ...

    ... ‘Sacad en seguida las mejores ropas y vestidlo; ponedle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies Traed el becerro cebado y matadlo. ¡Vamos a comer y a hacer fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y le hemos encontrado!’ Y comenzaron, pues, a hacer fiesta. En aquellos tiempos, el anillo era signo de autoridad y el calzado indicaba que era un hombre libre, porque sólo los esclavos iban descalzos. Con el abrazo del padre y sus nuevas sandalias en los pies, el joven ya no tenía ninguna duda de que el padre le había recibido como a un hijo.

  • Entre tanto, el hijo mayor se hallaba en el campo.
    Entre tanto, el hijo mayor se hallaba en el campo.

    Al regresar, llegando ya cerca de la casa, oyó la música y el baile. 26 Llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba, y el criado le contestó: ‘Tu hermano ha vuelto, y tu padre ha mandado matar el becerro cebado, porque ha venido sano y salvo.’

  • Tanto irritó esto al hermano mayor, ...
    Tanto irritó esto al hermano mayor, ...

    ... que no quería entrar; así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciese. Él respondió a su padre: ‘Tú sabes cuántos años te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para hacer fiesta con mis amigos. En cambio, llega ahora este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero y le haces una fiesta. El padre le contestó: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo. Pero ahora debemos hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado.’

  • Dios te ha demostrado su amor infinito, ...
    Dios te ha demostrado su amor infinito, ...

    ... enviando a su Hijo a un mundo lleno de pecado, de esclavitud. Jesús fue el único Justo que ha pisado esta tierra. Sólo él puede liberarte de lo que te hace obrar mal. Él hizo la voluntad de Dios Padre, hasta lo más profundo, muriendo en la cruz para salvarte. Nos parecemos tanto al hijo pequeño como al mayor de esta parábola que contó Jesús. Somos demasiado egoístas y sólo pensamos en lo nuestro, por lo que nos portamos mal. Lo importante es que nos demos cuenta de que el pecado nos separa de Dios. Pero Jesús vino para buscar lo que se había perdido. Dios espera con los brazos abiertos a cualquiera que acude a Él.

  • Jesucristo no se quedó en la tumba: ...
    Jesucristo no se quedó en la tumba: ...

    ... resucitó y está vivo. Sólo él puede cambiar completamente una vida. Jesús te da la fuerza para vivir conforme a su voluntad. Puedes hablarle en oración como si fuera un amigo Es importante venir a Él tal como eres. Todavía estaba el hijo pequeño pidiendo perdón cuando el padre le puso sus nuevas ropas y calzado... Así te recibe Dios cuando te arrepientes de corazón. Desde ese momento empiezas a ser parte de la familia de Dios y nunca serás echado fuera. Dios no obliga a nadie. El hijo mayor estaba siempre en casa, obediente, seguro. Pero no conocía de verdad el corazón de su padre. Por eso no acababa de aceptar el retorno de su hermano ni se alegraba por ello. En el cielo hay una gran alegría por cada pecador que pide perdón. Por eso, también nosotros nos alegraremos y haremos fiesta por cualquiera que regrese al Padre.

  • Dios ti ama!
    Dios ti ama!

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